El propósito de Dios debe ser el eje de todo lo que somos, hacemos y procuramos. Nuestro santo llamamiento constituye la directriz que orienta y da sentido a cada una de nuestras acciones. Reflexiones compartidas en un encuentro realizado en Gonnet, provincia de Buenos Aires, el 26 de julio de 2026.
Suguiendo las pisadas de Cristo
